Giampaolo Viozzi funda su homónima marca en 1976 a la edad de 21 años: de una pequeña producción, la empresa crece hasta convertirse en una realidad consolidada en el mundo del calzado Made in Italy, muy popular en el extranjero. La filosofía de la marca sigue la tradición de la artesanía transmitida de generación en generación; las colecciones nacen en Porto Sant’Elpidio, en territorio marquesano, y se distribuyen en boutiques que se seleccionan minuciosamente. Botas, sandalias y botines se fabrican con la máxima atención por los detalles, tras una estricta selección de pieles y tejidos, que luego se confeccionan y se cosen completamente a mano para ofrecer un producto de alta calidad.